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HACIA UN TURISMO SUSTENTABLE
EL TURISMO COMO INSTRUMENTO PARA EL DESARROLLO
13.01.2009

Turismo Sustentable en el Chaco Santafesino
Conservación, Uso Sustentable del Bosque Nativo y Lucha contra la Pobreza en las Comunidades Rurales

Mejorar las condiciones de vida de las comunidades del Norte de Santa Fe, impulsando la diversificación productiva, la creación de valor agregado local, el uso sustentable del bosque nativo y demás recursos naturales; y promover un proceso de ordenamiento territorial concertado del Chaco santafecino, desde los enfoques integrados de la conservación y aprovechamiento de la biodiversidad, de la participación social y de la lucha contra la pobreza.

FONDO PARA LAS AMÉRICAS


Descripción del Proyecto



a) Antecedentes y Descripción de la problemática



a1. El Chaco Santafecino

El Gran Chaco Americano es una de las mayores regiones naturales de América del Sur (más de 1.100.000 km2) y es compartido por Argentina (60%), Paraguay (25%), Bolivia (14%) y un pequeño relicto en Brasil. Junto a la cuenca amazónica, las selvas subtropicales y los pastizales pampeanos, está considerado como una de las regiones ambientalmente más amenazadas del subcontinente y muestra los mayores índices de pobreza de la región. Para el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo tiene la máxima prioridad ambiental y social.

El Chaco húmedo tiene 545.000 Km2 y es la ecoregión predominante en el norte de la Provincia de Santa Fe, con una pequeña representación del Chaco semiárido.



Como señalamos en el resumen ejecutivo, fruto del modelo rural que se intenta revertir, el Gran Chaco argentino (que abarca 10 provincias) tiene una participación del 3% en el Valor Agregado Bruto (VAB) nacional, aunque su población representa el 10% del total nacional, y la población rural descendió significativamente en la última década. En el área de influencia de este proyecto, provincia de Santa Fe, viven más de 400.000 habitantes (más del 60% por debajo de la línea de pobreza).

Diversos estudios, y la propia experiencia de la Fundación Hábitat & Desarrollo, indican que las causas de la pobreza estructural en la región están asociadas al modelo insustentable de desarrollo. En este aspecto, sobresalen el imperio del minifundio de subsistencia económica y la escasa diversificación que ha logrado una producción agropecuaria fuertemente vinculada a la conversión de los ambientes chaqueños y al desmonte generalizado.



Desde el punto de vista ambiental, décadas de producción enfocada en pocos productos primarios de bajo valor agregado han tenido un impacto negativo en la composición y estructura de los ecosistemas chaqueños, resultando en la deforestación y la pérdida de diversidad de hábitat y especies nativas, lo que ha disminuido la capacidad regional de sostener los niveles históricos de producción de granos, carne, carbón, leña, etc. y, por ende, generado un impacto negativo sobre las condiciones de vida de las comunidades humanas que dependen de estos recursos para su subsistencia. El Inventario Nacional Forestal realizado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación da como conclusión que, en poco más de un siglo, el Chaco argentino ha perdido el 70% de sus bosques nativos.



En lo económico, depende mayormente de un número limitado de actividades productivas, principalmente la agricultura y la cría de ganado bovino, ambas sujetas a las fluctuaciones de precios internacionales que no pueden ser controladas localmente, por lo cual los productores registran grandes variaciones en el nivel de beneficios anuales y la distribución de los mismos se vuelve en extremo inequitativo, con graves consecuencias sociales en las poblaciones locales.



En lo social, como resultado de esta situación de deterioro ambiental y productivo, un número creciente de familias ha migrado hacia los barrios marginales de los centros urbanos, subsistiendo con tareas mal remuneradas, viviendas precarias y en la mayoría de los casos con las necesidades básicas insatisfechas. Todos ellos, víctimas del desarraigo cultural.



a2. Nuestra experiencia de campo

La Fundación Hábitat & Desarrollo trabaja desde hace más de una década en la creación y manejo de áreas protegidas en la provincia de Santa Fe, y desde esa experiencia y la que surge del intercambio con otras ONGs nacionales e internacionales e instituciones gubernamentales (como el INTA, Parques Nacionales y el área ambiental del Gobierno provincial), fuimos elaborando la idea de que las áreas protegidas no pueden diseñarse como independientes del contexto territorial y social que las contiene. El paisaje dominante, el modelo de desarrollo rural, la situación social de las comunidades humanas que las circunda y las políticas públicas de ordenamiento territorial y tratamiento de la biodiversidad, constituyen realidades que impactan en las áreas protegidas mucho más que el manejo “para adentro” que puedan tener las mismas (por técnicamente eficiente que sea). Se hace necesario, por lo tanto, un manejo “para afuera”. Sustituir la idea de que las áreas son “islas de biodiversidad” y pensarlas en forma integrada al desarrollo regional.



Por otro lado, se pudo comprobar que no era suficiente sólo con desarrollar un sistema de áreas protegidas para detener el desmonte generalizado y el avance irracional y no planificado de la frontera agropecuaria (fundamentalmente, a partir del crecimiento exponencial de la superficie cultivada con soja).



En síntesis, fuimos concientes de que nuestro esfuerzo en conservación de la biodiversidad estaba seriamente amenazado por la vulnerabilidad de las áreas protegidas ante los impactos externos y por la acelerada pérdida de monte nativo. Y que, también, era necesario vincular los lineamientos conservacionistas a la cuestión social. En los últimos cinco años, nos planteamos dar respuesta a estos nuevos desafíos.



Sabiendo que más del 90% de la superficie del Chaco santafecino es privada, decidimos llevar nuestras iniciativas de conservación “tranqueras adentro”, asociándonos con los productores de los bajos submeridionales y de la cuña boscosa (propietarios, arrendatarios y cooperativas de trabajo de base). Y lo estamos haciendo sobre tres grandes líneas estratégicas: 1) crear anillos exteriores de amortiguación para las áreas protegidas en campos privados, mediante un manejo concertado que minimice los impactos que reciben; 2) fomentar la creación voluntaria de nuevas áreas protegidas en propiedades privadas (red de reservas Hábitat); y 3) valorizar los bienes y servicios del bosque chaqueño.



Para poder implementar estos lineamientos necesitamos de la voluntad favorable de los productores, y esa voluntad está estrechamente vinculada a los beneficios que puedan darles las áreas de amortiguación, las áreas protegidas y el bosque nativo. En el seno de una comunidad donde las áreas protegidas son visualizadas como tierras vírgenes donde se puede extender la frontera agropecuaria, y el bosque una barrera para el desarrollo.



Pero está ocurriendo que las áreas protegidas son visitadas cada vez más por el turismo, que busca naturaleza prístina, y también es viable que el bosque pueda ser manejado para su conservación y aprovechamiento racional, mediante técnicas silvopastoriles y silvoagrícolas (maderas, muebles, hongos y otros productos silvestres del bosque, plantas ornamentales y aromáticas, hierbas medicinales, carbón vegetal, miel, carnes, lácteos, etc.). Bienes y servicios que por su origen natural pueden ser certificados y adquirir un importante valor en el mercado nacional e internacional. Y estos emprendimientos pueden generar muchos más puestos de trabajo estable y valor agregado local que los cultivos tradicionales, extendiendo los beneficios al conjunto de las comunidades locales.



No se trata del criterio conservacionista “inocente” de eliminar la soja (por ser absurdo); se trata de crear las condiciones para una “concertación” entre las actividades tradicionales y la conservación de la base natural que las sostiene (y sin la cual, además, desaparecen las actividades tradicionales en el tiempo). Un criterio de sustentabilidad que necesita la voluntad de los productores, el acompañamiento del sector gubernamental para devenir en políticas públicas, y el catalizador no gubernamental para impulsar la propuesta en la etapa inicial. Una iniciativa tendiente a concertar el ordenamiento territorial del Chaco santafecino.



El marco del presente Proyecto está constituído por las siguientes actividades desarrolladas en los últimos 5 años por la Fundación: (I) el relevamiento ecológico del Chaco santafecino, con la cooperación de AVINA y la Universidad, que incluyó la identificación de los sitios de mayor biodiversidad; (II) acuerdos con propietarios, cooperativas de productores, sociedades rurales y municipios para crear reservas privadas y comunitarias en la cuña boscosa, los bajos submeridionales y otros sitios singulares sobre 40.000 ha (también apoyó AVINA); (III) proceso de difusión y capacitación rural sobre certificación ambiental de bienes y servicios del bosque nativo y captura de carbono (apoyo de Nueva Zelanda); (IV) vinculación entre ordenamiento territorial, planeamiento de cuencas hídricas y control de inundaciones, a través de un Seminario Internacional realizado en Santa Fe (con el apoyo de la Embajada de USA, entre otros); y (V) desarrollo del programa de Turismo Sustentable (ecoturismo y turismo rural), en colaboración con el Gobierno de la Provincia y el empresariado turístico.



b) Justificación del Proyecto



La experiencia nacional e internacional, y el proceso desarrollado por la Fundación con comunidades locales del Chaco santafecino en los últimos 5 años, demuestran que en las áreas rurales la resolución de los problemas ambientales, económicos, sociales y culturales, depende de estrategias integradas de desarrollo sustentable. La única manera de que la comunidad valorice la conservación del bosque chaqueño es encontrando los mecanismos y tecnologías que posibiliten su aprovechamiento a perpetuidad, generando beneficios tangibles y equitativos a nivel local.



Existe un fuerte vínculo cultural de las comunidades locales con su tierra, y por lo tanto, con los ecosistemas naturales. Pero el avance durante el siglo XX de la frontera agropecuaria de modelo pampeano y su vinculación al mercado internacional hizo que resignadamente se aceptara el modelo de desmonte y conversión de hábitat, desconociendo el costo que se pagaría en la actualidad. Porque la región chaqueña no es la pampa húmeda.



Hoy, las comunidades locales están dispuestas a revalorizar sus ecosistemas y los recursos que contienen, siempre y cuando puedan obtener mejores beneficios de los mismos. En ese sentido, todas las asociaciones y cooperativas de productores tienen expectativas de desarrollar modelos alternativos o incorporar herramientas alternativas. La Fundación realizó un sinnúmero de reuniones y contactos y varias jornadas de discusión, donde encontró una predisposición favorable de las comunidades e identificó a posibles líderes locales.



Se ha trabajado con pobladores locales vinculados a producciones agropecuarias de pequeña y mediana escala del Chaco santafesino. Están organizados en asociaciones y cooperativas de productores rurales que vienen explorando alternativas de producción económica, social y ambientalmente sustentables, que mejoren las condiciones de vida de las comunidades locales y mantengan la estructura y el funcionamiento del bosque y de los ecosistemas naturales chaqueños.



Entre ellas, se incluyen: la Asociación de Productores Mocoví, Cooperativa El Quebracho Colorado Ltda., la Sociedad Rural de Vera y otras organizaciones comunitarias de Vera, Villa Ana, Guazuncho, Tartagal y otras localidades del nordeste santafesino, con sus respectivos gobiernos locales.



El estímulo radica en la posibilidad de generar nuevos beneficios para las comunidades, mediante la diversificación de su producción y el aumento de valor agregado local en sus productos, a partir del uso de los recursos naturales nativos y la vinculación con los mercados de consumo. Para lo que se propone el desarrollo de las tres experiencias demostrativas o referenciales.



El proyecto es claramente innovador, porque intenta cambiar (por incorporación gradual y socialmente concertada) las prácticas productivas que durante más de 100 años construyeron la actual realidad del Chaco santafecino: degradación ambiental, pérdida del bosque nativo, declinación del rendimiento productivo del monocultivo y el sobrepastoreo, empobrecimiento generalizado, migración a la marginalidad urbana y desarraigo cultural.



Es políticamente factible, porque existe expectativa entre los productores locales frente a la posibilidad de su realización, está la disposición a acompañarlo desde el poder gubernamental y contamos con la voluntad de realización de la Fundación y sus aliados; es económicamente factible, porque cada día crece más el mercado de bienes y servicios certificados y el ecoturismo en Argentina y el mundo, y eso ha movilizado el interés de los sectores empresarios consultados (Cámara Argentina de Comercio, Bolsa de Comercio de Santa Fe, industriales muebleros y Cámara de Turismo); y es técnicamente factible, por la experiencia y la capacidad instalada que conjuntamente representan la Fundación y sus aliados gubernamentales, privados e internacionales.



Este proyecto representa una etapa en la estrategia que la Fundación viene desarrollando en el último quinquenio, y seguramente seguiremos con ella por un período similar una vez que termine el proyecto, hasta alcanzar los objetivos generales que nos hemos propuesto para el Chaco santafecino e influir en el ordenamiento y desarrollo sustentable del Gran Chaco Americano.



Experiencias de sustentabilidad se están realizando actualmente en Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Salta y Córdoba, con iniciativas gubernamentales, no gubernamentales y de organizaciones internacionales (The Nature Conservancy, UICN, GTZ alemana, etc.), con las que mantenemos un proceso de intercambio y convergencia, como también con iniciativas en los países hermanos que comparten el Chaco (Fundación Guayra y Moisés Bertoni, en Paraguay; y Fundación PROMETA en Bolivia).







c) Objetivos



El Objetivo General es mejorar las condiciones de vida de las comunidades del Norte de Santa Fe, impulsando la diversificación productiva, la creación de valor agregado local, el uso sustentable del bosque nativo y demás recursos naturales; y promover un proceso de ordenamiento territorial concertado del Chaco santafecino, desde los enfoques integrados de la conservación y aprovechamiento de la biodiversidad, de la participación social y de la lucha contra la pobreza.



Los Objetivos Específicos son:

(VI) implementar tres emprendimientos que combinen tecnologías innovadoras silvopastoriles, silvoagrícolas y ecoturísticas con certificación ambiental, que generen bienes y servicios con mayor valor agregado para sus ejecutores locales como “experiencias demostrativas” de impacto local y nuevas fuentes de trabajo para las comunidades rurales;

(VII) realizar una efectiva transferencia de tecnología hacia los productores locales desde los organismos públicos y organizaciones civiles especializadas en manejo sustentable y aprovechamiento del bosque nativo para la generación de bienes y servicios innovadores de alto valor agregado; y desde las corporaciones empresarias para su comercialización con certificación ambiental;

(VIII) crear tres redes locales de monitoreo de esos emprendimientos, extensión y capacitación, constituida por las asociaciones de productores y municipios en que se desarrollan los mismos para impulsar sus réplicas a nivel local;

(IX) crear una red de difusión a nivel provincial para extender la experiencia a todo el Chaco santafecino, primero, y al conjunto del Chaco húmedo y semiárido, después;

(X) impactar en las políticas públicas de ordenamiento territorial rural en función del desarrollo sustentable.



Es necesario señalar que el proyecto y la iniciativa de ordenamiento territorial que conlleva también tiene como objetivo establecer una sinergia entre las áreas académicas y gubernamentales de agricultura y ganadería; de recursos naturales y medio ambiente; de recursos hídricos (planeamiento de cuencas y control de inundaciones); de turismo; y de acción social, que están buscando las oportunidades para integrarse y dejar de actuar como estamentos estancos.



d) Duración



15 meses



e) Localización



Región: NEA (Chaco húmedo)

Provincia: Nordeste de Santa Fe

Localidades: Villa Ana, El Azará y Vera (para los tres emprendimientos, se seleccionarán propiedades rurales entre una veintena ya identificadas en esas Localidades, de acuerdo a los compromisos contractuales que se dispongan a asumir los productores).



f) Beneficiarios



A corto plazo (al término del presente Proyecto:

(I) los propietarios o arrendatarios o cooperativas de base que producen en los tres emprendimientos, pudiendo ser cada emprendimiento a cargo de un solo productor o congregar a varios productores; (II) los nuevos trabajadores que integre cada emprendimiento para las actividades silvopastoriles, silvoagrícolas, manufactureras y turísticas (depende de las actividades dominantes); (III) los productores, asociaciones y municipios de cada localidad donde se implemente un emprendimiento, que formarán la red local de extensión, monitoreo y capacitación para generar la transferencia de tecnología y la réplica del modelo en la zona de influencia (tomando el patrón regional promedio, entre 300 y 400 productores); (IV) la red provincial de difusión y capacitación del Chaco santafecino.



A mediano plazo (a partir de la finalización del presente Proyecto:


(I) los productores que repliquen el modelo en las localidades mencionadas, los nuevos puestos de trabajo en sus comunidades y los municipios que van a liderar el proceso de concertación y ordenamiento territorial; (II) todas las asociaciones agrarias y cooperativas del Chaco santafecino que conformarán la segunda red de difusión a nivel provincial, coordinada por la Fundación.



A largo plazo:


(I) el conjunto de los productores del Chaco santafecino, que esperamos que se sumen a esta concertación voluntaria; (II) los 400.000 habitantes de la región, que tendrán nuevas fuentes de trabajo arraigados en su tierra y en sus costumbres; (III) el Gobierno provincial, que podrá encarar un proceso concertado de ordenamiento territorial; (IV) las provincias chaqueñas argentinas y el Gran Chaco Americano (Argentina, Paraguay y Bolivia), que podrán ver un modelo exitoso de desarrollo sustentable influyendo sobre las políticas públicas nacionales y trinacionales.



g) Metodología – Actividades propuestas



La Fundación Hábitat & Desarrollo, en colaboración con la Universidad del Litoral y la Universidad de Rosario, ya tiene realizado un Evaluación Ecológica del Chaco santafecino y una identificación de las regiones más importantes desde el punto de vista del paisaje y la biodiversidad. También, en esas regiones identificadas, hemos hecho reuniones y talleres con los productores, las sociedades rurales locales y los municipios, lo que nos permitió tener registrados a los propietarios, arrendatarios y cooperativas que mostraron interés en desarrollar un proyecto como el que estamos proponiendo. Ambos trabajos fueron realizados con el apoyo financiero de AVINA.



Con varios de esos productores y cooperativas interesadas hemos firmado acuerdos para crear 19 áreas protegidas privadas, con otros actas de intención para trabajar en conjunto en iniciativas de conservación y aprovechamiento sustentable, y con algunos compromisos de palabra, que en el campo chaqueño es tan importante como un documento firmado.



Del universo del párrafo anterior, vamos a seleccionar a los productores con quienes desarrollaremos los tres emprendimientos demostrativos (puede ser un solo productor por emprendimiento o varios productores consorciados). Las condiciones para ser seleccionados son:

(I) los que comprometan por contrato la superficie más grande de bosque nativo o humedal de su establecimiento a las actividades propuestas en el proyecto y los conserven en mejor estado natural; (II) los que comprometan por contrato mayor aporte de trabajo personal o familiar y contrapartes en mejoras rurales y equipamiento; (III) los que reciban un mayor apoyo explícito público de sus sociedades rurales locales, que tendrán que garantizar la operación de la red local de monitoreo, difusión y capacitación; (IV) los que tengan el respaldo institucional de sus municipios, mediante acta-acuerdo (firmada por el/los emprendedor/es, sociedad rural local, municipio y la Fundación); (V) los que resulten más viables económicamente (ruta de accesos, mejoras ya realizadas en el campo, disposición de agua dulce, etc.). Cinco variables de selección para garantizar la viabilidad de los emprendimientos demostrativos y motivar su réplica a nivel local.



Luego de la etapa contractual y de compromisos, se elaborará concertadamente el plan de manejo de cada uno de los tres emprendimientos, según la realidad y posibilidades de su territorio, con la participación de los productores seleccionados, los técnicos del proyecto y de la Fundación y el apoyo de las instituciones públicas y privadas que interactúen con el proyecto.



Cada plan de manejo acordado será presentado a los productores y comunidades de las tres localidades, mediante tres reuniones convocadas conjuntamente por la Fundación, el productor local del emprendimiento, la Autoridad municipal y la asociación rural local.



En esas reuniones se transferirán las tres redes locales de monitoreo del emprendimiento, extensión y capacitación, que pasarán a ser operadas por dichas asociaciones y municipios. Estas redes constituirán las herramientas para permitir que las experiencias demostrativas puedan ser replicadas a nivel local. Las redes locales serán técnicamente asesoradas por la Fundación (y también operadas en los primeros meses de su desarrollo), pero tienen que quedar establecidas como un activo del Proyecto hacia las asociaciones rurales locales y sus municipios.



Es importante señalar que la operación de la red provincial de difusión del Chaco santafecino (a cargo de la Fundación, antes y después del Proyecto, con asociados) es diferente al funcionamiento de las tres redes locales de monitoreo, extensión y capacitación. La primera puede tener un desarrollo por Internet, porque sus destinatarios son los municipios, las asociaciones agrarias y medios de comunicación de localidades chaqueñas donde no vamos a desarrollar experiencias demostrativas y, por lo tanto, donde el proceso de extensión va a ser a mediano plazo.



Las tres redes locales, en cambio, apuntan a generar un proceso de extensión a corto plazo en las localidades donde desarrollaremos las experiencias demostrativas. La operación de estas últimas exigirán un fuerte trabajo de campo de la Fundación hasta su transferencia a los operadores locales, porque (aunque igual se usará Internet) los contactos deben ser obligatoriamente presenciales, a través de las reuniones periódicas de las asociaciones locales de productores, de las cuales también participarán los municipios.



Una vez comenzada la ejecución de los planes de manejo, con sus mejoras en los campos para adaptarlos a los desarrollos agrosilvopastoriles y con su correspondiente proceso de transferencia de tecnología para uso sustentable del bosque, se comenzarán los procesos de certificación ambiental y se elaborarán los planes de negocios de cada emprendimiento, con el monitoreo permanente de la red de extensión y capacitación local.



Las actividades a ejecutarse y las Instituciones interactuantes serán las siguientes:

(I) se impulsará la capacitación técnica para el uso sustentable de los recursos maderables y no maderables del bosque nativo y la elaboración de bienes y servicios certificados y con denominación de origen: maderas, muebles, hongos y otros productos silvestres del bosque, plantas ornamentales y aromáticas, carbón vegetal, miel, carnes de ganadería de baja intensidad bajo sombra, lácteos, hierbas medicinales, productos artesanales, etc.; para lo que se contará con asesoramiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA Santa Fe), el Ministerio de Producción provincial (Agricultura y Ganadería) y se estrechará la actual alianza de cooperación técnica con la GTZ alemana;

(II) se diseñarán los sitios y corredores para el desarrollo del ecoturismo en las áreas protegidas, asociado al turismo rural, con el asesoramiento de la Administración de Parques Nacionales (APN), la Secretaría de Turismo de la provincia, y la Cámara de Turismo de Santa Fe;

(III) se facilitará el acceso a herramientas como la denominación de origen, las certificaciones ambientales, y el reconocimiento económico y valoración social de los servicios ambientales de la biodiversidad y sus áreas protegidas, que aumentarán el valor agregado de los productos regionales, con el asesoramiento de la certificadora internacional Smartwood;

(IV) se apoyará económicamente la realización de mejoras adaptativas a las tecnologías agrosilvopastoriles y turísticas en los campos, siempre y cuando tengan una contrapartida por parte de los productores;

(V) se entrenará a los emprendedores y a las sociedades rurales de su localidad en el manejo de herramientas de mercado, el desarrollo de planes de negocios y la vinculación con los operadores comerciales, con el asesoramiento de la Bolsa de Comercio de Santa Fe;

(VI) se buscarán acuerdos con el Gobierno provincial y las autoridades locales para establecer incentivos fiscales que favorezcan el uso de los recursos naturales y el aumento de valor agregado local mediante la incorporación de prácticas productivas ambiental y socialmente sustentables, para lo cual, la Fundación ya tiene un convenio de intención a nivel provincial;

(VII) se implementarán las redes de extensión, monitoreo y capacitación en cada localidad donde se desarrollen los emprendimientos, como herramienta para replicar las experiencias a nivel local;

(VIII) se implementará la red de difusión del Chaco santafecino, en colaboración con las asociaciones rurales y la Universidad del Litoral;

(IX) se difundirá la experiencia por vía impresa y electrónica a las asociaciones de productores y áreas gubernamentales rurales, medioambientales y turísticas de las 10 provincias chaqueñas argentinas y de Bolivia y Paraguay.



h) Resultados previstos



Los indicadores de campo para medir los resultados del proyecto serán:

(I) el avance en la ejecución de los planes de manejo registrados en los tres emprendimientos seleccionados; (II) el avance en el proceso de certificación de bienes y servicios del bosque nativo; (III) el avance en el desarrollo de los respectivos planes de negocios; (IV) el grado de adhesión de los productores vecinos a la redes locales de extensión, monitoreo y capacitación; (V) el funcionamiento de la red provincial chaqueña de difusión (a cargo de la Fundación); y (VI) el compromiso que asuma el Estado provincial para ayudar a extender la experiencia y comenzar un proceso de ordenamiento territorial en el Chaco santafecino.





i) Estrategia de difusión de los resultados obtenidos



La difusión se implementará mediante las redes creadas por el proyecto (impresa y electrónica), que van a llegar a todos los productores de las localidades involucradas, a sus asociaciones, y al resto de los productores y asociaciones de la región chaqueña de Santa Fe; la publicación impresa de unas guías de acción como conclusión final de lo desarrollado en el proyecto; y la difusión sistemática de la presentación del proyecto, sus avances significativos y su conclusión, como resultado del acuerdo de la Fundación con el multimedios “El Litoral”.





• Recursos Humanos



Director del Proyecto: Fernando Ardura, especialista en planeamiento bioregional y planeamiento de áreas protegidas

Consultores:

Ariel Zorrilla, forestal, especialista en certificación de bienes y servicios forestales;

Javier Álvarez, agrónomo, especialista en valoración de biodiversidad y economía agraria;

Ernesto Gamboa, especialista en ecoturismo y turismo rural.

José Riveiro, especialista en ecología y medio ambiente.



A los especialistas de la Fundación habrá que sumarles los especialistas aportados por las organizaciones e Instituciones interactuantes, cuyos costos serán absorbidos por esas entidades (extrapresupuestarios).



• Otras Instituciones participantes (o potencialmente aliadas)



Gubernamentales: Gobierno de la provincia de Santa Fe (Ministerio de Agricultura y Ganadería - Secretaria de Medio Ambiente – Secretaría de Turismo); Gobierno Nacional (Administración de Parques Nacionales - Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Con estos organismos del Estado Provincial y Nacional se firmaron convenios y se mantienen vínculos de cooperación basados en apoyo técnico. Gobiernos Departamentales e Intendencias Municipales locales.



Comunitarias y NoGubernamentales: Mesa Agroforestal del Chaco santafecino; Asociación de Productores Mocoví, Cooperativa El Quebracho Colorado Ltda.; Sociedades Rurales locales; Fundación Vida Silvestre Argentina (complementariamente a nuestro trabajo de relevamiento del Chaco santafecino, la FVSA y TNC han realizado un importante trabajo de relevamiento en el conjunto del Chaco argentino).



Empresarias: Bolsa de Comercio de Santa Fe; Cámara de Turismo de Santa Fe; Multimedios Cable&Diario El Litoral; MASISA y Forestal Argentina.



Internacionales: AVINA; GTZ Alemana; Smartwood; Embajada de Nueva Zelanda (interesada en desarrollar un componente de captura de carbono en el bosque chaqueño).



• Avales



Se presentan avales con las firmas de los titulares de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente del Gobierno de la Provincia de Santa Fe, la Bolsa de Comercio de Santa Fe, El Litoral Cable&Diario, y el Comité Argentino de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).

 
Fundación Hábitat y Desarrollo
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